Home / Opinión / PODER AL CENTRO

PODER AL CENTRO

* De los doce meses que le restan a Eruviel y sus asignaturas pendientes

*En inseguridad, combate a la corrupción y compromiso con la democracia, aún falta mucho por hacer.

Al entrar al último tramo de su sexenio, el gobernador del estado de México, Eruviel Ávila Villegas, tiene frente a si, importantes pendientes y retos  que no requieren mucha reflexión de lo evidentes que resultan.

La inseguridad, el combate a la corrupción y un compromiso efectivo con la democracia y los derechos humanos, más allá de las simulaciones convenencieras por mediáticas, constituyen algunos de los rubros que le demandan resultados urgentes, debido al claro fracaso de sus políticas y programas en la materia, no obstante las cuantiosas inversiones que se han aplicado a este rubro.

En el tema de seguridad, hoy por hoy la entidad mexiquense resulta la más peligrosa para cualquier mujer, así lo constatan los más de mil 560 asesinatos de mujeres que se han registrado durante su gobierno (incluyendo feminicidios), rompiendo todos los records. No olvidemos los 922 feminicidios en la gestión de Enrique Peña, la de Eruviel ha sido mucho, muchísimo más violenta para este sector de la población.

Si se piensa con detenimiento la cifra, resulta espeluznante, pues ni una inútil, por inoperante, declaratoria parcial de “alerta de género” (que dicho sea de paso no resultó más que un membrete publicitario) ha detenido la violencia feminicida, en algunos momentos verdaderamente terrorífica, que azota la entidad desde el 2011; mientras que a nivel estatal delitos como el robo, en todas sus modalidades y las violaciones, continúan campeando en la entidad.

Si bien la entidad es la más poblada del país, también es real que es aquí donde se cometen la mayor cantidad de ilícitos del país, tan solo de enero al pasado mes de agosto, se han contabilizado 130 mil 019 delitos, muy por arriba de los 15 mil 496 que reporta la Ciudad de México o los 23 mil de Tamaulipas. En este punto el argumento demográfico, ya no resulta suficiente, ni mucho menos un consuelo para la población. Los secuestros se mantienen en niveles considerables (con 174 casos en lo que va del año), lo mismo que los homicidios (mil 793) o las violaciones, con más de mil 400 casos entre enero y agosto.

Ni decir del robo de vehículos, nada ha podido contenerlos, con la inusitada cifra ya a estas alturas de 29 mil 303 casos. A eso habría que añadir quizás que el 93% de los ilícitos que se denuncian quedan en la total impunidad.

En el tema político Eruviel también enfrentará un reto mayúsculo y tendrá que hacer malabarismos a tres pistas para no quedar mal en ningún frente. Su desempeño como líder del partido gobernante para designar al próximo candidato, será una operación delicada por delicado el momento histórico que se vive en la actualidad. Cualquier movimiento mal calculado podría ponerlo en jaque frente unas huestes que ante la debacle de su líder nacional, podrían representar un riesgo serio si no encuentran la seguridad que requieren en el juego de la recomposición y reubicación de las parcelas de poder,  a la vez su aspiración presidencial también estará anclada y podría quedar sellada con este movimiento, mientras que los tiempos actuales de pluralidad y altísimo descontento social, reclaman claro, comicios limpios, democráticos, transparentes, pero sobre todo con resultados creíbles. Prestarse a la desesperada búsqueda de recuperar simpatías de un cada vez más odiado Enrique Peña, podría arrastrarlo al despeñadero y dar al traste, literalmente con su futuro político, porque claro, Eruviel no tiene una simpatía natural y tendrá que trabajar mucho aún para lograr un consenso en torno a su candidatura.

El combate a la corrupción, real y no ficticio, es la otra asignatura pendiente de Ávila Villegas. En los últimos meses ha tenido buenas “reparaciones” en este renglón con la imposición de que funcionarios de alto nivel hagan pública su riqueza, pero ahora ¿qué hacer con eso?, cuando, como aquí lo documentamos, encontramos funcionarios como José Manzur y César Gómez, entre otros, con auténticas fortunas cuyo origen no queda claro. En este punto falta amarrar con acciones efectivas que permitan investigar a fondo y sancionar con efectividad a los funcionarios corruptos. Los amiguismos y compadrazgos, son y serán siempre un obstáculo en este punto.

En cuanto a derechos humanos… todo por hacer. Violaciones claras a la libertad de expresión y a la libertad de reunión (coptadas las plazas) son una realidad cotidiana, mientras que el riesgo de que entre en vigor  la llamada “Ley Atenco” (para regular la actuación de los cuerpos de seguridad en control de masas) podría resurgir en cualquier momento. La tentación de los autoritarismos priístas, seguirá siendo un riesgo y Eruviel, es, antes que nada un priísta.

About reportero

Check Also

INAI realiza observaciones para fortalecer régimen jurídico de transparencia

Ante las imprecisiones del proyecto de dictamen de la Ley Federal de Transparencia y Acceso …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *